Comunidades mapuche williche de quellón y Coordinadora Willy Lafken Weichan denuncian arbitariedad e irregularidades graves en la sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero Los Lagos, del viernes 7 de junio.*
Comunidades mapuche williche de Chiloé acusan, en primer lugar, la indolencia del Gobernador Vallespín y de los integrantes de la CRUBC al no querer suspender la sesión, lo que demuestra una falta de respeto y consideración a las culturas ancestrales, pues se había solicitado formalmente la suspensión, atendido que los funerales del Lonko Chiguay se tuvieron que reprogramar y serían a la misma hora en Quellón. Al continuar con la sesión como si nada hubiera pasado, fue una jugada sucia que trajo como consecuencias prácticas, que la sesión se desarrollara sin los principales incumbentes y diera paso a que funcionarios, como el zonal de pesca, Alberto Millaquen, hicieran un verdadero festín para lograr votos en contra de las ECMPO, particularmente de la comunidad cuyo Lonko Ramón Chiguay, se sepultaba en ese preciso momento.
Como pueblos originarios tenemos el derecho y la obligación ancestral de acompañar en la partida al wenu mapu de una Autoridad Ancestral, y en este caso no era diferente. El funeral estaba programado inicialmente para el día sábado, pero por motivos de fuerza mayor la familia se vio en la obligación de adelantarlo, y por ese motivo en cuanto se tomó esa decisión, se solicitó de inmediato la suspensión de la sesión, ya que no sólo era la comunidad del Lonko fallecido la que pasaba a la CRUBC en esta ocasión, sino que eran 3 comunidades más de la misma comuna. Se hicieron todas las gestiones lo más urgente posible, y a las 16 horas se había enviado una carta con esa solicitud, si bien en ese momento sin la formalidad de las firmas, pero sí con los nombres de los responsables de al menos 3 de las 4 comunidades de Quellón. A las 18:20 horas hubo un pronunciamiento desde la CRUBC, y entendemos que estaba la opinión del Gobernador a través de sus encargados, y fue Ivar León, integrante de la Secretaría Técnica de esta Comisión, quien confirmó que la sesión ESTABA SUSPENDIDA, pero que necesitaban que se enviaran las mismas cartas, ahora con las firmas de los representantes, pero sólo para tener un RESPALDO. Estas cartas formales ingresaron a las 19:30 aproximadamente y ya en ese momento el discurso había cambiado señalando este mismo funcionario que “estamos viendo si se suspende la sesión”, sin embargo, las comunidades en Quellón ya habían abortado el viaje y se preparaban para la ceremonia de despedida del Lonko. Lo que siguió después de parte del Gobernador fue simplemente vergonzoso y hace cuestionarse cómo se dirigen las regiones y cómo se toman decisiones que afectan las vidas de mucha gente.
De esta forma el Gobernador tuvo “chipe libre” para hacer y deshacer, ya que ante la falta de presencia y participación de Autoridades Mapuche y sus comunidades, las votaciones se desarrollaron dentro de un marco de caos y faltas de respeto, donde el mal llamado “protocolo” prácticamente no estuvo presente y quien era el responsable de invocarlo tampoco lo hizo. Fue común escuchar a los integrantes de la CRUBC emitir sus votos riéndose de forma absolutamente irrespetuosa; otros, como el zonal de pesca, Alberto Millaquén, que cada vez que era necesario conseguir un voto para violar aun más los derechos de las comunidades, se paraba e iba a presionar a seremis y jefes de servicio, sin haber sido llamado jamás al orden en la sala, siendo esta sesión un acto que debe ser “solemne”.
Todo lo ocurrido en esa sesión fue en directa afectación de las comunidades y afectó gravemente el principio de igualdad ante la ley con la gravedad que se trataba de los derechos de nuestros pueblos, los que están reconocidos en la Ley Lafkenche, que es una LEY ESPECIAL. En el carácter irregular de esta sesión de la CRUBC el Gobernador Vallespín jugó un rol relevante, no de moderador sino de manipulador y actuó con parcialidad frente a una asamblea donde se permitía solo opiniones contrarias a las ECMPOs, lo que habla de una condición no sólo de arbitrariedad, sino que derechamente de discriminación y RACISMO.
Esto quedó de manifiesto, por ejemplo, cuando el Gobernador Vallespín llama a votar por la aprobación o rechazo y no se alcanzan los quórumes, señala en reiteradas oportunidades que si no hay quórum no hay pronunciamiento y actúa el derecho positivo por lo que se tendrían por aprobadas las solicitudes, en ese momento la representante de Salmón Chile señala a los miembros de la CRUBC que necesitan más tiempo para saber qué se iba a votar y pide un receso, el que Vallespín concede, y luego de ese receso, nuevamente las votaciones fueron en contra de los ECMPO. Cabe hacerse la pregunta ¿Quién dirige la región? ¿La industria salmonera o el Gobernador? Nos quedan grandes dudas al respecto.
Una de las graves irregularidades de la sesión es que en el proceso de votación no se escuchaba las voces de los diferentes alcaldes, lo que llamó la atención incluso a quienes seguían las trasmisiones en vivo, y hubo comentarios al respecto, ya que sí se escuchaban las voces de otros miembros de la CRUBC cuando emitían sus votos.
En este punto es importante resaltar que esta comisión, la CRUBC en general, no tiene nada de democrático y se pierde absolutamente el sentido de su función, porque la mayoría de sus integrantes, y que son los que finalmente votan, lo hacen con desconocimiento de los temas que votan o presionados por sus jefes regionales, en este caso, un rol relevante juegan los Delegados Presidenciales, quienes tienen bajo su mando a los seremis y directores de servicio, muchos de los cuales igual integran la CRUBC, y en esta ocasión fue evidente la influencia que tuvo Giovanna Moreira en las votaciones.
Respecto a la situación en general en torno a la ley Lafkenche y los ECMPOs, es importante señalar y denunciar que tanto el Senador Fidel Espinoza como el diputado Mauro Gonzales han actuado permanentemente en desmedro de una ley aprobada por el parlamento de la nación chilena y que está plenamente vigente, generando un clima de odio y racismo hacia las comunidades mapuche williche las que tanto por esta Ley como por la aplicación del Convenio 169 de la OIT, tienen derecho a que se les reconozca y respete el uso consuetudinario, principal fundamento de la Ley Lafkenche.
En otro orden, para nadie es un misterio hoy día la grave situación ambiental, pero también la grave situación social de la industria salmonera; no son pocos los buzos que han muerto literalmente en sus redes mientras desarrollaban trabajos que en teoría no revestían peligro; a eso hay que sumar la grave destrucción del medio ambiente marino, el que hoy está infestado con residuos de esta industria. Pero lo más grave hoy es que han generado un clima de odiosidad hacia el pueblo mapuche financiando a operadores y otorgando beneficios a quienes participen en protestas contra la ley lafkenche y los ECMPOs. Por ejemplo, el 7 de junio en Puerto Montt se generó un verdadero bloqueo de las calles, partiendo desde la misma rotonda que está al ingreso a la capital regional, impidiendo la libre circulación vehicular y peatonal y ninguna autoridad fue capaz de intervenir, dicha situación raya en la ilegalidad pudiendo incluso ser motivo de la aplicación de la ley de seguridad interior del estado, o a lo menos ser catalogada como “desorden públicos” lo que faculta a la autoridad a tomar medidas inmediatas; pero eso no ocurrió, siendo principal responsable de estos hechos la Delegada Presidencial, quien tiene a su carga la seguridad pública de todos los ciudadanos de esta región. Esta situación contrasta, y se ha denunciado reiteradamente, con las actividades y manifestaciones pacíficas del pueblo mapuche que son asediadas
y controladas por carabineros exigiendo identificación de los participantes y de los responsables de estas actividades mapuche, lo cual demuestra una vez más el carácter RACISTA y la falta de igualdad ante la ley.
No podemos dejar pasar esta instancia para denunciar la actitud de los alcaldes de Chiloé quienes desconociendo que hubieron acuerdos para lograr la aprobación de las ECMPOs, los incluyeron incluso modificaciones a las mismas para lograr su aprobación, ellos votaron en bloque, desconociendo que se deben principalmente a sus ciudadanos y no a la industria salmonera; principal mención a los alcaldes de Quellón y Ancud, quienes dieron completamente la espalda a las comunidades de sus comunas, olvidando graves daños causados por la industria a sus territorios, como el vertimiento de salmones podridos en la cercanías de las costas de Ancud el año 2016, lo que causó un daño ambiental nunca visto en este territorio y que afectó principalmente a la pesca artesanal, por lo que hoy pareciera que ese sector sufre de amnesia ya que son los principales aliados de esta industria y, al menos sus dirigentes hoy han mostrado un olvido total de esos graves hechos.
Al finalizar, queremos reivindicar la figura del Lonko Ramón Eduardo Chiguay Cárcamo, quien al partir al wenu mapu (tierra de arriba) nos deja un gran legado por su compromiso y el de su comunidad por la defensa del Mar y la Ley Lafkenche. De hecho, su lucha desde hace casi 15 años por esta Ley y los ECMPOs, hace que se convierta hoy en nuestro primer MÁRTIR de esta lucha; su muerte no será en vano para nosotros, y en cada espacio y en cada momento donde se tenga que defender la Ley, su figura y ejemplo estarán con nosotros; como dice el refrán mapuche “cuando uno cae, 10 se levantan”.
Frente a todos los hechos de estas últimas semanas, principalmente lo que ocurrió en la sesión de la CRUBC del día 7 de junio, las comunidades afectadas se reservan el derecho de ejercer todas las acciones administrativas o judiciales a fin de defender sus derechos, no descartando incluso acciones penales, principalmente en lo relativo a la muerte del Lonko Ramón Chiguay.
*Comunicado enviado por la Coordinadora Willi Lafken Weichan a Ad Kimvn

